EJE: HISTORIA DE CHILE

Chile en el Siglo XIX: La Construcción del Estado

Tras la abdicación de Bernardo O'Higgins en 1823, Chile se encontró en una situación compleja: era libre, pero estaba políticamente desorientado. Si bien la élite criolla detentaba el poder, carecía de la cultura cívica necesaria para gobernar una república naciente.


1. El Periodo de Inexperiencia Política (1823-1830)

El factor determinante de esta época fue la profunda inexperiencia política. No es que los chilenos buscaran deliberadamente el caos, sino que estaban aprendiendo a gobernarse a sí mismos mediante un proceso de "prueba y error". Existía una fuerte tensión entre el idealismo y la realidad: los líderes patriotas intentaban aplicar modelos extranjeros avanzados, provenientes de Estados Unidos o Francia, sobre una sociedad chilena que, en la práctica, seguía siendo colonial, agraria, analfabeta y sumamente jerarquizada.

Esta desconexión fomentó el caudillismo, donde ante la ausencia de instituciones sólidas, el poder tendía a recaer en líderes militares carismáticos, generando inestabilidad continua. A esto se sumaba una grave crisis económica derivada de la guerra de independencia, que había dejado los campos arrasados y al Estado con una deuda externa considerable, especialmente con Inglaterra.

Los Ensayos Constitucionales

Durante este periodo, la clase política intentó organizar el Estado a través de tres grandes proyectos o "ensayos". Todos fracasaron porque eran excesivamente teóricos y estaban desconectados de la realidad social del país.

A. Constitución Moralista (1823)

Redactada por Juan Egaña, esta carta intentaba mezclar la política con la moralidad cristiana. Su objetivo era guiar la conducta privada de las personas para hacerlas "virtuosas". Fracasó rápidamente por ser inaplicable e intrusiva, ya que pretendía crear un sistema complejo para fiscalizar la moralidad cotidiana de los ciudadanos.

B. Leyes Federales (1826)

Impulsadas por José Miguel Infante, buscaban imitar el exitoso modelo de Estados Unidos, dividiendo el país en 8 provincias autónomas con sus propias asambleas. El proyecto fracasó rotundamente debido a la falta de recursos en las provincias y la ausencia de una cultura cívica federal, provocando desorden administrativo y llevando al Estado al borde de la bancarrota.

C. Constitución Liberal (1828)

Obra del español José Joaquín de Mora, fue la más avanzada y equilibrada de las tres. Amplió el derecho a voto y fortaleció el Poder Legislativo para evitar tiranías. Sin embargo, los sectores conservadores la consideraron un instrumento débil que no permitía poner orden ante el caos social imperante, lo que terminó detonando la Guerra Civil de 1829.

2. La Disputa: Conservadores vs. Liberales

La clase dirigente se fracturó en dos grandes bandos ideológicos que debatían sobre los cimientos de la nación: ¿Debía primar el Orden o la Libertad?

Por un lado estaban los Liberales (Pipiolos), influenciados por la Ilustración europea, quienes buscaban mayores libertades individuales, la descentralización del poder y reducir la influencia de la Iglesia Católica en asuntos de Estado. Por otro lado, se encontraban los Conservadores (Pelucones), apoyados por los O'Higginistas y Estanqueros. Este grupo, representante de la aristocracia terrateniente, defendía la unión entre Iglesia y Estado y abogaba por un gobierno fuerte, centralizado y autoritario, valorando el orden social por sobre la libertad política.

💡 Hito Clave: La tensión escaló hasta la Revolución de 1829 y culminó en la Batalla de Lircay (1830). El triunfo de las fuerzas conservadoras puso fin definitivo a los Ensayos Constitucionales e inauguró la era de la República Conservadora.

3. La República Conservadora (1831-1861)

Con el triunfo conservador, se instauró un régimen político marcado por la estabilidad autoritaria. La figura intelectual detrás de este nuevo orden fue Diego Portales. Aunque nunca fue Presidente, su pensamiento moldeó la estructura del Estado. Portales era un comerciante pragmático que despreciaba la teoría política abstracta y creía en el "sentido común autoritario".

El Pensamiento Portaliano

Para Portales, la democracia plena era un absurdo en países como los americanos, a los que veía carentes de virtud cívica. Su tesis era que primero debía imponerse el orden por la fuerza; la libertad llegaría después, cuando la sociedad hubiese madurado. Imaginaba un Gobierno fuerte e impersonal, una maquinaria donde el Presidente fuera una autoridad incuestionable, respetada por el cargo y no por la persona (evitando el caudillismo). Además, exigía la subordinación total de las Fuerzas Armadas al poder político y creía que la aristocracia era la única clase capaz de gobernar, siempre que fuera moralmente intachable.

Fuente Primaria: Carta a José M. Cea (1822)

"La democracia, que tanto pregonan los ilusos, es un absurdo en los países como los americanos, llenos de vicios y donde los ciudadanos carecen de toda virtud... La República es el sistema que hay que adoptar; ¿pero sabe cómo yo la entiendo para estos países? Un Gobierno fuerte, centralizador, cuyos hombres sean verdaderos modelos de virtud y patriotismo..."

— Diego Portales

La Constitución de 1833

Redactada por Mariano Egaña y Manuel José Gandarillas, esta carta fundamental transformó las ideas de Portales en Ley Suprema, diseñada para imponer estabilidad a cualquier costo. Estableció un Poder Ejecutivo omnipotente, donde el Presidente funcionaba casi como un "monarca sin corona": duraba 5 años en el cargo con posibilidad de reelección inmediata (permitiendo periodos de 10 años) y contaba con facultades extraordinarias como el Estado de Sitio y el veto legislativo.

Además, consagró un sistema electoral excluyente mediante el voto censitario, permitiendo votar solo a hombres mayores que supieran leer y escribir y que poseyeran bienes o renta, asegurando así el control de la oligarquía. Finalmente, estableció un Estado Confesional, declarando que la religión oficial era la Católica, Apostólica y Romana, con exclusión del ejercicio público de cualquier otra.

4. Los Decenios Conservadores

La estabilidad del sistema permitió que tres presidentes gobernaran durante 10 años cada uno, marcando etapas claras en el desarrollo del país.

1. José Joaquín Prieto (1831-1841)

Su gobierno se enfocó en poner orden y sanear la economía, labor liderada por el ministro Manuel Rengifo. El hito más trascendental fue la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. Portales vio en la unión de estos dos países una amenaza mortal para la soberanía comercial de Chile en el Pacífico. Tras el asesinato de Portales en 1837, la guerra se convirtió en una causa nacional. El triunfo chileno en la Batalla de Yungay (1839), bajo el mando de Manuel Bulnes, no solo disolvió la Confederación, sino que consolidó por primera vez un fuerte sentimiento de identidad nacional en el pueblo chileno.

2. Manuel Bulnes (1841-1851)

Llegó al poder como héroe de guerra, presidiendo un periodo de paz, expansión y desarrollo cultural. En el ámbito territorial, aseguró la soberanía en el extremo sur con la fundación del Fuerte Bulnes (1843) en el Estrecho de Magallanes e impulsó la Colonización Alemana en las zonas de Valdivia y Llanquihue para integrar esas tierras a la economía agrícola. Culturalmente, fue una época dorada: en 1842 se fundó la Universidad de Chile bajo la rectoría de Andrés Bello y surgió la primera generación de intelectuales nacionales (Movimiento de 1842).

3. Manuel Montt (1851-1861)

El primer presidente civil de la época, caracterizado por su eficiencia y autoritarismo. Su mandato estuvo marcado por la modernización material: se construyó el ferrocarril (primero Caldera-Copiapó, luego Santiago-Valparaíso) y se extendieron el telégrafo y el alumbrado público. En lo legislativo, se promulgó el Código Civil (1855) de Andrés Bello, que ordenó las leyes privadas del país. Sin embargo, su rigidez política provocó quiebres internos que terminarían con la hegemonía conservadora.

El Quiebre: La "Cuestión del Sacristán" (1856)

La era conservadora no terminó por una guerra externa, sino por un conflicto interno. La "Cuestión del Sacristán" comenzó como un incidente menor (el despido de un sacristán) pero escaló hasta enfrentar a la Iglesia Católica con la Corte Suprema. El Presidente Montt defendió la autoridad de los tribunales civiles sobre la Iglesia, lo que fracturó al bando conservador en dos: los Nacionales (partidarios de Montt y el Estado) y los Conservadores Ultramontanos (defensores de la Iglesia). Estos últimos, en una jugada inédita, se aliaron con sus antiguos enemigos liberales (Fusión Liberal-Conservadora), impidiendo que Montt designara a su sucesor y abriendo la puerta a la República Liberal.

5. La República Liberal (1861-1891)

Con el ascenso de los liberales al poder, se produjo un cambio de mentalidad: el objetivo ya no era "imponer orden", sino "expandir libertades" y restarle poder a las dos instituciones más fuertes de la época: el Presidente y la Iglesia.

Reformas y Leyes Laicas

Los liberales modificaron la Constitución de 1833 para suavizar el autoritarismo presidencial. La reforma más importante fue, en 1871, la prohibición de la reelección inmediata del Presidente, poniendo fin a los "Decenios". También se ampliaron las libertades de reunión, prensa y asociación.

En el plano religioso, el conflicto fue intenso. Los liberales impulsaron la "Laicización" del Estado, buscando separar sus funciones de la influencia eclesiástica. Bajo el gobierno de Domingo Santa María se aprobaron las Leyes Laicas (1883-1884): la Ley de Cementerios Laicos, la Ley de Matrimonio Civil y la Ley de Registro Civil. Estas normas fueron revolucionarias, pues traspasaron el control de los momentos vitales de la población (nacimiento, familia y muerte) desde las manos de la Iglesia a la administración del Estado.

6. Expansión y Riqueza: La Guerra del Pacífico (1879-1883)

Este conflicto bélico transformó geopolítica y económicamente a Chile. No fue un evento fortuito, sino el desenlace de una disputa por el control del desierto de Atacama, un territorio que había pasado de ser irrelevante a convertirse en un tesoro mundial gracias a sus depósitos de guano y salitre.

Causas y Consecuencias del Conflicto

Las Causas Profundas

La guerra se detonó por una convergencia de factores económicos y diplomáticos. Existía una fuerte presencia de capitales chilenos e ingleses explotando salitre en la provincia boliviana de Antofagasta. Según el Tratado de 1874, Bolivia se había comprometido a no subir los impuestos a estas empresas por 25 años. Sin embargo, en 1878, el presidente boliviano Hilarión Daza violó este acuerdo imponiendo el impuesto de los "10 centavos". Ante la negativa de las empresas a pagar, Daza ordenó su remate, lo que provocó la ocupación militar chilena de Antofagasta. Perú se vio arrastrado al conflicto debido a un Pacto Secreto de Alianza Defensiva que mantenía con Bolivia, transformando la disputa en una guerra trinacional.


Las Consecuencias Decisivas

La victoria chilena redibujó el mapa del Cono Sur. Territorialmente, Chile anexó las provincias de Tarapacá (antes peruana) y Antofagasta (antes boliviana), dejando a Bolivia en una condición de mediterraneidad. Económicamente, el impacto fue colosal: Chile pasó a controlar los únicos yacimientos de salitre natural comercialmente viables del mundo. Esto le otorgó una posición hegemónica en el mercado global de fertilizantes. El Estado chileno, que hasta entonces había sido austero, comenzó a recibir ingresos multimillonarios a través de los impuestos de exportación (Aduanas), iniciando un proceso de modernización acelerada pero generando, a su vez, una peligrosa dependencia de un solo recurso (mono-exportación).

7. El Ciclo del Salitre y la Cuestión Social

Con la anexión del Norte Grande, Chile vivió el llamado "Ciclo del Salitre". Es fundamental entender que el Estado chileno no era dueño de las minas; la propiedad estaba mayoritariamente en manos de privados, especialmente ingleses como John Thomas North. La riqueza pública provenía exclusivamente del cobro de derechos aduaneros por cada saco exportado.

La Cara Oscura: La Cuestión Social

Mientras el Estado se enriquecía y las ciudades se modernizaban con palacios y tranvías, en el norte se vivía un drama humano. La llamada "Cuestión Social" hace referencia a las miserables condiciones de vida y trabajo del proletariado. En las oficinas salitreras, los obreros sufrían hacinamiento, falta de higiene y seguridad laboral, y un sistema de pago abusivo mediante fichas, válidas únicamente en la pulpería de la propia empresa. Ante las primeras huelgas y demandas de justicia, la respuesta del Estado oligárquico fue la indiferencia o la represión violenta, cuyo episodio más trágico fue la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique (1907).

8. El Fin de Siglo: Guerra Civil de 1891

El siglo XIX chileno cerró de manera dramática con un enfrentamiento total entre los poderes del Estado. El conflicto opuso al Presidente José Manuel Balmaceda, quien buscaba un Ejecutivo fuerte para impulsar obras públicas y desarrollo nacional, contra el Congreso, respaldado por la oligarquía y la Armada, que buscaba limitar el poder presidencial.

El detonante fue la negativa del Congreso a aprobar el Presupuesto Nacional, ante lo cual Balmaceda declaró que gobernaría con el del año anterior. Esto fue considerado ilegal por los congresistas, desatando la guerra civil. La derrota del bando presidencial en las batallas de Concón y Placilla, seguida del suicidio de Balmaceda, marcó el fin del Presidencialismo y el inicio del Parlamentarismo a la Chilena, un sistema donde la oligarquía ejercería un dominio sin contrapesos sobre la política nacional.

📝 Mini-Ensayo: Practica lo aprendido

1. ¿Qué factor fue clave en el triunfo conservador en la Batalla de Lircay (1830)?

A) La intervención extranjera.
B) La alianza entre pelucones y estanqueros para imponer orden.
C) El apoyo masivo del campesinado.
D) La redacción previa de la Constitución de 1833.
Correcta: B. La unión de las fuerzas conservadoras bajo la necesidad de "orden" permitió derrotar a los liberales y cerrar el ciclo de inestabilidad de los Ensayos Constitucionales.

2. ¿Cuál fue el objetivo principal de las Leyes Laicas?

A) Prohibir el culto católico.
B) Traspasar funciones civiles (nacimientos, bodas) de la Iglesia al Estado.
C) Expropiar tierras de la Iglesia.
D) Establecer el ateísmo oficial.
Correcta: B. La secularización buscaba que el Estado asumiera el control administrativo de la vida de los ciudadanos (Registro Civil), función que hasta entonces ejercía la Iglesia, sin prohibir la libertad de culto.

3. ¿Cómo se enriqueció el Estado chileno durante el ciclo salitrero?

A) Siendo dueño directo de las minas.
B) Cobrando impuestos de exportación (Aduanas).
C) Vendiendo tierras en el sur.
D) Pidiendo préstamos a Perú.
Correcta: B. El modelo salitrero se basó en la propiedad privada de las oficinas, mientras que el Estado capturaba la renta a través de los derechos aduaneros de exportación.